miércoles, 29 de agosto de 2012

La primera visión

Recuerdo la primera vez que llegué a Irlanda.
Era una tarde nublada, típica de dicha latitud.
Salir del avión y coger el autobús con un compañero.
Ambos contemplando todo lo que veíamos durante el trayecto.
Nuevas calles, nuevas gentes, nuevos aires.
Una óptica de descubrimiento nos rodeaba.
Parecíamos dos niños cuando ven por primera vez un truco de magia.
Miradas iluminadas por el brillo de lo novedoso.
Sensación inexplicable y difícilmente repetible.

Ahora me afronto a un nuevo destino,
otra vez ante lo desconocido,
ante una cultura diferente,
y con la expectación de volver a sentir la primera visión.


No hay comentarios: