Siempre decimos que la confianza es algo que se tiene que ganar
pero muchas veces damos un voto de confianza y la regalamos sin que la otra persona haya hecho un esfuerzo para ganarsela.
Creemos, o al menos yo, que si das confianza te la dan a ti también, pero luego nos damos cuenta que la confianza que has ofrecido ha sido violada, maltratada y magullada.
Lo peor es que sabes que te engañan de una manera u otra. Que sería más fácil ser sincero desde el principio y no esconder. Que la sinceridad es algo muy preciado pero que algunos no valoran. Nos ahorrariamos muchos disgustos y dolores de cabeza si se pusiesen las cartas descubiertas sobre la mesa.
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