viernes, 23 de mayo de 2014

Camino de Santiago - Quinto día del camino

Caldas de Reis - Padrón

La etapa de Caldas de Reis a Padrón es muy bonita a cuanto a paisaje se refiere. Mucho verde, mucha agua y un poco de sol de cuando en cuando. La gente ya empieza a estar animada y se va hablando durante el camino. Llevo ya unos días sin tener un trozo de camino completamente sola o sin hablar mucho, aunque lo necesito, tampoco lo hecho mucho de menos porque me gusta conversar. El camino hoy se hace corto. Tengo las pilas de nuevo cargadas y lo que más anima es saber que ¡mañana estaré entrando en Santiago!

Llegamos a Padrón. La primera impresión es que el pueblo no es muy bonito pero cuando entras en la alameda y ves el río y el albergue la cosa cambia un poco. La alameda está coronada por ambos lados con dos estatuas, una de Rosalía de Castro y otra de José Cela, ambos escritores son de la zona. Al entrar al albergue me sorprende que es un caserón muy antiguo de piedra que está muy bien equipado para más de 40 personas (aunque por la noche descubrimos que los enchufes y las luces no funcionan tras las 10 pm). Dejamos nuestros trastos y vamos a comer que hay ¡mucha hambre!

En la alameda hay dos bares pero entramos en uno en el que nos encontramos a la familia de madrileños y a las dos chicas portuguesas. Inés, una de las portuguesas, ¡me da un abrazo que me llena el corazón! ¡Qué alegría verla! Nos sentamos todos juntos, los madrileños, ellas dos, mis amigos andaluces y yo. 

Después toca descansar, pero hace tal sol fuera que decido sentarme a disfrutar de lo poco que lo he visto. El resto van al centro a ver Padrón y tomar una birras. Yo disfruto de mi soledad por unos momentos y escribo mis experiencias. Más tarde me uno a ellos (llevo chanclas porque las ampollas me matan, una nueva ha salido hoy y creo que tengo tendinitis. Cosas normales del camino pero que no me impedirán entrar en la plaza de Obradoiro mañana). En el bar, nos encontramos de nuevo a las dos inglesas, que nos comentan que todo el mundo las llama "happy camino", con lo que pienso, ¡que tienen toda la razón! Qué felicidad de mujeres.

Cenamos en el mismo bar y volvemos al albergue a descansar pronto que mañana hay que madrugar. Es la última etapa y hay ganas de llegar pronto a Santiago y disfrutar lo máximo de la ciudad. 

El Camino de Santiago está siendo una experiencia extraordinaria, de desconexión total. Se trata únicamente de caminar, ese es el objetivo diario con el que te levantas cada día. Solamente se piensa en dar un paso más para llegar al destino de la etapa. Ni móviles, ni trabajo, ni familia, ni coches, ni estrés. Todo se centra en llegar de un punto a otro y disfrutar del camino y de las aventuras que se presenten.

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